A seis meses del asesinato del Joven empleado de Ferretería Popular Franklyn Mercedes, el caso sigue en un limbo.
El joven fue muerto luego de descubrir desfalco millonario en la empresa.
Franklyn Mercedes, empleado meritorio de la Ferretería Popular de la carretera de San Isidro, apareció muerto en la avenida Las Américas con San Vicente de Paúl, luego de descubrir un supuesto desfalco en la empresa donde laboraba.
El joven graduado del bachillerato con honores, y quien había recibido una placa y cuatro certificados de reconocimiento, fue muerto a palos y recibió también una puñalada en el corazón.
La madre de Franklin Mercedes asegura que el presidente de Ferretería Popular le había garantizado protección luego de que ofreciera su informe del desfalco en el departamento de pinturas de la empresa ferretera.
Pero ahora la empresa más bien, según la madre de la víctima y un hermano suyo, está obstruyendo la justicia, a tal punto que los hechos ocurrieron en febrero de este año, y todavía en junio el caso permanece en una especie de limbo.
Nadie ha sido apresado ni acusado, mientras la humilde familia residente en herrera llora y se lamenta todos los días por la desaparición de Franklyn Mercedes.
La Hija
En una foto de la víctima en la sala de la humilde vivienda de los padres de Franklin Mercedes, este aparece junto a su hija de tres años. Su esposa relató a este medio que ellos eran uña y dedo, por lo cual ha sido muy difícil manejar este aspecto de la tragedia.
“La niña pregunta cada mañana que donde esta su papi, y le explico que su papi esta en el cielo con Papa Dios, pero la niña insiste y pregunta de nuevo, que cuando papá Dios lo dejará venir”, en ese momento la esposa de Franklyn hace una pausa para tragar en seco, tenía un nudo en la garganta, hubo un silencio largo y triste, ella intento ahogar su propio llanto, y logró hablar, para continuar…”nosotros hablamos un rato con ella para cambiarle de tema”.
Como todo padre Frankyn talvez soñaba ver crecer a su niña. Los asesinos impidieron este y otros sueños, y para empeorar las cosas, ahora andan libres exhibiendo su maldad y posiblemente cometiendo otros crímenes, sin que las autoridades y la justicia sean capaces de actuar.
La Historia
Cuando Franklyn Mercedes descubrió el desfalco en la Ferretería Popular consulto con su esposa, explicándole que se trataba de “algo grande que le tenía muy preocupado”.
Ella narra que llegó un momento que ni siquiera se atrevía a tomar su propio teléfono celular, y que de noche le daba brega dormir.
Finalmente, y luego de que el presidente de la empresa le dijera que le daría protección y que tire pa^ lante, Franklyn fue encerrado en un cuarto junto al jefe de seguridad de la empresa y su jefa inmediata, donde fue interrogado.
Los ejecutivos de la Ferretería obtuvieron toda la información relativa al desfalco y aseguraron que esa información no saldría de esas cuatro paredes.
No obstante dos días depuse, durante su día libre, recibió la llamada de un tal “Eliseo”, quien le informó que tenía que ir a trabajar.
Ese fue el último día que su padre le vio con vida, lo relata entre lagrimas. Su madre recuerda que al verlo por última vez, le pregunto si no iría a la Universidad, y el le respondió que no, que le llamaron para que fuera a trabajar, y la esposa asegura que luego de salir hacia su encuentro con una muerte espantosa, conversaron por teléfono pero jamás volvieron a verse.
La Búsqueda
En la noche cuando se percataron de que el joven Franklyn Mercedes no había regresado a la casa, su familia se lleno de terror, ya que sabían que había un serio y peligroso problema en su lugar de trabajo, y porque además sus hábitos eran muy domestico, siempre llegaba temprano a su casa y se comunicaba con sus padres.
Todo el sector de Herrera inició una búsqueda desesperada hasta que finalmente el cadáver apareció. Lo encontraron unos empleados de transportación de la ferretería y estaba próximo a su lugar de trabajo.
El cuerpo apareció tirado en un área verde en la autopista Las Américas próximo a la avenida San Vicente de Paúl. El joven había sido asesinado a palos, tenía rotos hasta los huesos de las manos, y finalmente tenía una herida punzante en el corazón.
Los video de seguridad de la Ferretería Popular, muestran que ese día el joven logró salir de la empresa, pero entró nuevamente, y luego no se le vio salir jamás.
La Justicia
A casi seis meses de los hechos, y con una enorme cantidad de evidencias, el caso no evoluciona. La familia sufre cada día la muerte injusta de un buen hijo, buen esposo, buen padre, estudiante meritorio y trabajador reconocido con mas de cuatro placas y pergaminos de reconocimientos en la misma empresa donde luego encontró la muerte.
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