Subero Pide a Jueces Vida Sana
El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), doctor Jorge Subero Isa, advirtió hoy a los jueces que deben ser probos en la administración de justicia y que no pueden tener prostitutas ni meterse en cabarets.
Hablando ante decenas de amas de casa que hicieron una visita de cortesía a la SCJ, Subero Isa indicó a los jueces que deben tener cuidado, porque la sociedad los está observando.
Declaró que uno de los grandes problemas que afecta a la sociedad consiste en la limitación que tienen los desposeídos de acceder a la justicia.
Subero Isa dijo que el acceso a la justicia se manifiesta de dos maneras, una relativa a la distancia y otra a la referente a la limitación que tienen los pobres para que se les administre justicia, aún estando los tribunales cerca de sus hogares.
Expresó que la distancia en donde operan los tribunales constituye un problema, pero también la poca atención que se ofrece en los que están cercas.
"Muchas veces estando los tribunales al doblar de la esquina de donde vive una persona o al frente donde vive una persona, no tienen acceso. Y no tienen acceso por varias razones, y una de ellas es porque el propio Poder Judicial o el Estado dominicano no le brinda al ciudadano todas las vías de acceso", dijo.
Manifestó que la justicia en el país es sumamente cara, lo que imposibilita el acceso de los pobres, y hasta para conseguir una sentencia fallada favorablemente es sumamente cara.
"Ustedes saben, por ejemplo, todo lo que tienen que pasar principalmente los padres cuando declaran tardíamente un hijo, todo ese dolor de cabeza, todo ese periplo que hay que recorrer para poder obtener un acta de nacimiento tardía", observó.
Señaló que la única manera de acercar la justicia a la ciudadanía es mediante la creación de más tribunales y dando mayores facilidades a los pobres para que lleguen a ella.
"Muchas veces los tribunales están con las puestas abiertas, pero cuando usted llega están cerrados el interés y la disposición, y eso hay que cambiarlo.
Subero Isa dijo que de una manera u otra se requiere de una justicia confiable, con jueces que no se vendan, que no sean corruptos.
Sostuvo que uno de los grandes males que tiene el país es que muchas veces sus funcionarios no son probos como debe ser y actúan sin darse cuenta que los recursos que ponen en sus manos son para revertirlos en bienes y servicios y no para las alcas de ellos.
"En el caso de los jueces todavía es peor la situación, porque la sociedad les demanda más cuidado. Un juez no puede estar en un cabaret, no puede tener una prostituta y no puede tener, si es casado, ninguna relación que sea cuestionable desde el punto de vista de la moralidad", dijo.
- POR SILVIO CABRERA de El Nacional
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